He decidido dejarte ir, con todo el dolor de mi corazón.
Me doy cuenta de que esto ya no va a ninguna parte. Esta relación terminó hace mucho tiempo. Estoy muy triste, pero sé que esto forma parte del proceso, y que será un camino largo, lleno de altibajos. Habrá días en los que me sienta mejor, y otros en los que te extrañe tanto que lo único que quiera sea oír tu voz. Pero ya no estás. Ya no está la persona a la que yo quería. Los buenos momentos entre tú y yo se han ido. Ya no hay llamadas ni mensajes. Tengo que aprender a convivir con este dolor que me quema por dentro, que me hace sentir un nudo en el estómago todo el día. A veces la ansiedad aparece, pero me he dado cuenta de que soy más fuerte que ella, más fuerte que antes. Todos los días me repito a mí misma: "Celia, tú puedes. Celia, ya has pasado por esto antes." Ya no me queda nada de esa persona, solo recuerdos. Recuerdos que, con el tiempo, se irán espaciando hasta que mi mente deje de acudir a ellos en los momentos de soledad. Hasta que ya no busque su presencia en ...