Renacer entre la tristeza
Reflexiones sobre el dolor y la esperanza La inmensidad de todo lo que hago se reduce, en este momento, a una mínima parte. Siento un profundo dolor en mi interior. Sé que aún me queda mucho por llorar; todavía no ha salido todo ese torrente de lágrimas que, quizá, me traería algo de calma. Hemos hablado mucho, tú y yo. Te he contado todo lo que ha ocurrido, mis miedos, mis dudas, mis debilidades. Sé que este no es un camino fácil y que la vida da muchas vueltas: jamás puedes saber dónde vas a terminar. Hay un vacío en mi interior que, lo presiento, permanecerá aquí mucho tiempo; este proceso no es lineal: tal vez mañana me sienta mejor y al día siguiente, no. Nunca hubiera imaginado que todo acabaría de esta manera, con la sensación de que ya no habrá más. Es duro sentir que alguien a quien quieres se equivoca tanto que no hay retorno posible. Siento mucha rabia, porque esto no era lo que yo deseaba; quería ser feliz y disfrutar de la vida tanto como me fuera posible, pero no logro pe...