Entradas

Renacer entre la tristeza

Reflexiones sobre el dolor y la esperanza La inmensidad de todo lo que hago se reduce, en este momento, a una mínima parte. Siento un profundo dolor en mi interior. Sé que aún me queda mucho por llorar; todavía no ha salido todo ese torrente de lágrimas que, quizá, me traería algo de calma. Hemos hablado mucho, tú y yo. Te he contado todo lo que ha ocurrido, mis miedos, mis dudas, mis debilidades. Sé que este no es un camino fácil y que la vida da muchas vueltas: jamás puedes saber dónde vas a terminar. Hay un vacío en mi interior que, lo presiento, permanecerá aquí mucho tiempo; este proceso no es lineal: tal vez mañana me sienta mejor y al día siguiente, no. Nunca hubiera imaginado que todo acabaría de esta manera, con la sensación de que ya no habrá más. Es duro sentir que alguien a quien quieres se equivoca tanto que no hay retorno posible. Siento mucha rabia, porque esto no era lo que yo deseaba; quería ser feliz y disfrutar de la vida tanto como me fuera posible, pero no logro pe...

Despedida con amor propio

  A veces, despedirse significa cerrar una etapa para poder avanzar, aunque duela el alma. Esta carta nace desde lo más profundo de mi corazón, cargada de emociones, silencios y aprendizajes. No es fácil poner en palabras el adiós a una historia que, pese a su brevedad, dejó huellas imborrables y momentos de luz en mi vida. Hoy, escribo para liberar todo lo que no pude decir en voz alta: mis miedos, mi dolor, pero también mi gratitud por los instantes compartidos. Reconozco en mí la fuerza de quien ha amado de verdad y la valentía de quien elige soltar, aun cuando quisiera quedarse. Hablo desde la honestidad, porque merezco ser fiel a lo que siento y a lo que soy; porque este duelo también es un acto de amor propio. Me abrazo en mis recuerdos y me permito llorar lo que se fue, pero también celebro lo que queda de mí: una persona entera, capaz de recomponerse, de aprender y de volver a sonreír. Esta despedida es, ante todo, un compromiso conmigo misma: seguir mi camino, confiar ...

La Vivienda Digna: Un Derecho en Peligro

  La Constitución dice en su artículo 47: “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.” ¿Vosotros habéis tenido alguna vez la oportunidad, que no el derecho porque eso está por verse, de disfrutar de una vivienda digna y adecuada? Creo que desde hace unos años y a raíz de las crisis inmobiliarias que hemos tenido, este artículo está cada día más lejos de cumplirse. Los poderes públicos ya no son tan públicos y, a veces, creo que más privados si cabe. Hemos convertido al pueblo en un mero especulador; da igual donde vivas, el afán de querer más, enriquecerse más, está a la orden del día. Ahora mismo es imposible tener una independencia si no tienes pareja o compartes piso. Sigues viviendo con tus padres hasta una ed...

Dejar de sentir

  Dejar de sentir pena para poder avanzar, dejar a un lado el rencor que a veces nos llena y que no nos deja avanzar. No puedo pretender ser la misma que ayer ni pensar lo mismo que hace un año, no serviría de nada. El amor a veces debe salir, como un torrente que se lleva todo y no regresa, o si regresa, no es el mismo amor, ni el mismo cuerpo, ni la misma alma. No dejo de pensar qué hubiera pasado si no hubiera tomado aquellas decisiones, si hubiera hecho lo que se esperaba de mí. ¿Qué hubiera pasado si hubiera seguido las normas? Claramente no lo sé. Solo sé que las decisiones que tomamos ahora nos llevan a un futuro incierto. Aunque pretendamos adivinarlo, a veces, con nuestras decisiones hubiéramos sabido de antemano qué es lo que nos iba a suceder. Ya no me dejo llevar por las cosas que suceden. Tomo consciencia del aquí y del ahora, de lo que me está pasando y de lo que puede pasar. No soy adivina, pero sí sé qué es lo que quiero y lo que no. He madurado, ya no me asusta rec...

IR A TERAPIA

  A menudo me pregunto por qué no acudí a terapia antes. Tal vez fue por desconocimiento o por temor. Temor a que la gente pensara que ir a terapia o al psicólogo es solo para quienes tienen problemas mentales, y es cierto. Cuando algo en tu mente no funciona como debería o sientes que no puedes avanzar por ti misma, es el momento de buscar ayuda. Decidí hacerlo y estoy muy orgullosa de haber dado ese paso. Inicialmente, vas con miedo, claro está, debido a experiencias previas desfavorables con profesionales que no comprendieron tus problemas ni cómo manejarlos. La consulta siempre es acogedora, con luz suave y una atmósfera tranquila que necesitas en ese momento, ya que compartirás con alguien más aspectos y experiencias muy personales que probablemente no le hayas contado ni a tus seres más queridos. Es crucial encontrar un profesional con quien sientas que lo que compartes no será juzgado y se le dará la importancia que tiene para ti. Acudí, como lo he hecho otras veces, porque ...

Un año de cambios

 Hola a todos!  Hace no mucho varias personas me preguntaron porque no había continuado escribiendo en el blog, que no se me daba mal, etc... y me puse a pensar cual seria el tema con el que volvería a escribir, si de series, pelis, de mi, de la vida... No se quizás sea un poco de todo... La ultima entrada de este blog es de marzo de 2017!! Cuantas cosas en mi vida han cambiado. Ha habido cosas muy buenas y otras no tanto, gente que se ha ido y gente que ha regresado..  Ahora mismo igual que en 2017 estoy viviendo un proceso de cambios. Cambios que en algunos aspectos ha sido positivos y otros algo menos.  El amor nunca ha sido mi fuerte y esta vez no iba a ser menos. Los desamores siempre son una tónica general en mi vida. Creía que lo había encontrado pero debió ser que no era el definitivo. Aunque siempre sera un bello recuerdo en mi vida ya que fui muy feliz hasta el ultimo día. He vivido y sigo viviendo un duelo, a veces estoy mejor otras no tanto pero siempre d...

Echarte de menos.

La vida pone y quita a su antojo.  Y no lo digo yo, a los hechos me remito. No pasa ni un día en que no te eche de menos. Echo de menos tus pasos llegar de madrugada, las voces de fondo mientras preparas café y tostadas. El aroma de tu perfume que todavía está en mi cama y en mi almohada.  Las noches locas en las que yo no era yo y tu sólo eras un fantasma. Pienso tanto en ti que no es sana esta añoranza. Te echo de menos, pequeño, y tu lejos, tan inalcanzable  como la luna. Vuelve, pequeño, que esto de quererte no es bueno. Vuelve al hueco que dejaste, vuelve a amarme como antes. Te echo de menos.